Opiniones
Palabras de quienes ya recibieron su carta
compartidas con su permiso
La leí tres veces antes de poder responder. Se sintió como si alguien de verdad hubiera escuchado, no adivinado. Guardo el PDF en mi teléfono.
Pregunté por una amistad que terminó en silencio. La carta me ayudó a llevar ese duelo como es debido. Con cariño, sin suavizar la verdad.
Algo precioso me llegó a la bandeja de entrada a medianoche. Nunca me había sentido tan poco 'clienta' y tan 'alguien que me escribió a mí'.
Llevaba meses cargando la misma pregunta. La lectura no me dijo qué hacer: me ayudó a escuchar lo que ya sabía.
Honesta, cálida, concreta. Nada genérico. Sentí que me veían de verdad.
Me suscribí a la lectura anual y voy avanzando poco a poco, mes a mes. Se ha vuelto una compañera silenciosa.